Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una fecha dedicada a sensibilizar sobre una enfermedad que afecta a más de 830 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En este marco, la salud ocular —y en especial la prevención de la retinopatía diabética— se convierte en un factor esencial para evitar la baja visión en quienes viven con diabetes (The Eye Foundation, OMS).
¿Qué es la baja visión?
La baja visión ocurre cuando una persona presenta una reducción de agudeza visual o campo visual que no mejora totalmente con gafas, lentes de contacto, medicación o cirugía, afectando su autonomía y calidad de vida.
En el contexto de la diabetes, la baja visión aparece cuando la enfermedad compromete estructuras clave del ojo como la retina, el nervio óptico o la mácula.
Diversas fuentes, como la International Agency for the Prevention of Blindness (IAPB) y estudios publicados en The Lancet, confirman que la retinopatía diabética es la principal causa de pérdida de visión entre personas con diabetes, y que 1 de cada 3 presenta algún grado de esta patología (IAPB · The Lancet).
Principales patologías que causan baja visión en personas con diabetes
Retinopatía diabética
Daño a los vasos sanguíneos de la retina por hiperglucemia sostenida.
(Fuente: IAPB · CODET Vision Institute)
Edema macular diabético
Acumulación de líquido en la mácula que provoca pérdida de visión central.
(Fuente: CODET Vision Institute)
Cataratas
Las personas con diabetes desarrollan cataratas de manera más temprana.
(Fuente: CODET Vision Institute)
Glaucoma
La diabetes puede duplicar el riesgo de glaucoma en ciertas poblaciones.
(Fuente: CODET Vision Institute)
¿Qué es la retinopatía diabética?
La retinopatía diabética es una complicación ocular que surge cuando los altos niveles de glucosa dañan los pequeños vasos sanguíneos de la retina.
Este daño genera filtración de líquido, microhemorragias, crecimiento de vasos anómalos y, en casos avanzados, desprendimiento de retina o glaucoma neovascular.
Fuentes como Wikipedia (basada en literatura médica) y The Lancet la describen como la principal causa de ceguera en población adulta en edad laboral, dato también respaldado por la IAPB.
¿Se puede detectar la diabetes antes que con un glucómetro, mediante un fondo de ojos?
Si bien el glucómetro es el método estándar para diagnosticar y monitorear la diabetes, el fondo de ojos permite identificar signos tempranos de daño vascular incluso antes de que la persona note síntomas visuales.
Especialistas del Eye Centre Prague señalan que en la retina pueden detectarse microaneurismas, pequeñas hemorragias o edema, signos típicos de un mal control glucémico prolongado.
Por ello, incorporar el examen de retina en los controles de personas con factores de riesgo es una estrategia cada vez más recomendada.
¿La retinopatía diabética tiene síntomas al inicio?
Uno de los mayores desafíos es que la retinopatía diabética puede evolucionar de forma silenciosa: muchas personas no presentan síntomas hasta etapas avanzadas.
La IAPB advierte que, cuando surgen, pueden incluir:
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visión borrosa,
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“moscas volantes” o manchas,
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destellos,
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dificultad para ver de noche,
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cambios en la percepción de colores.
(Fuente: The Eye Foundation)
Esto refuerza la importancia del examen oftalmológico periódico, aun sin molestias.
¿Existe una edad típica para la retinopatía diabética?
No existe una edad específica.
El riesgo aumenta con:
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los años de evolución de la diabetes,
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el mal control glucémico,
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la hipertensión,
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el colesterol alto,
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y otros factores de riesgo metabólico.
Según estudios citados en Wikipedia, después de 5 a 10 años de diabetes pueden observarse alteraciones retinianas, sobre todo en personas con diabetes tipo 1; en tipo 2 pueden aparecer antes si el diagnóstico o control es insuficiente.
La importancia del control y la prevención
La buena noticia es que hasta un 95 % de la pérdida visual causada por retinopatía diabética puede prevenirse, según datos del Moorfields Eye Hospital UAE.
La OMS recomienda:
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control glucémico adecuado,
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control de presión arterial y colesterol,
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alimentación saludable,
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ejercicio físico,
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evitar el tabaco,
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y realizar controles oftalmológicos regulares.
En este Día Mundial de la Diabetes, desde ASAC invitamos a todas las personas con diabetes —o con factores de riesgo como sobrepeso, sedentarismo o historia familiar— a incorporar una revisión oftalmológica anual como parte de su rutina de cuidado integral.
La retina no espera: actuar hoy puede marcar la diferencia mañana.
Agenda tu consulta, infórmate sobre baja visión y priorizá tu salud visual.