Dos formas de garantizar accesibilidad en espacios turísticos para personas con discapacidad visual

Accesibilidad e inclusión: claves para un turismo que todos puedan vivir

Cuando hablamos de accesibilidad en el turismo, no se trata solo de rampas o señalética en braille. Se trata de garantizar el acceso a la información. Porque conocer un lugar no implica solamente estar presente físicamente, sino poder entender su historia, su valor, su cultura. Y para las personas con discapacidad visual, eso aún es un derecho pendiente en muchos espacios turísticos, públicos y comerciales.

¿Cómo puede una persona ciega acceder a la información de un sitio turístico?

La Asociación de Ayuda al Ciego (ASAC) trabaja hace años para promover entornos más inclusivos. Desde su experiencia, existen dos formas accesibles y complementarias que permiten que una persona con discapacidad visual pueda recorrer y disfrutar un espacio como cualquier otra persona.

1. Herramientas de inteligencia artificial: tecnología que describe el entorno

Una de las soluciones más prácticas y autónomas es el uso de aplicaciones móviles con inteligencia artificial, como por ejemplo Be My Eyes. Estas apps permiten que una persona ciega tome una fotografía del entorno y reciba, de manera inmediata, una descripción auditiva de lo que tiene frente a sí: una escultura, un mural, una calle emblemática, una vidriera, etc.

Estas herramientas potencian la autonomía personal y permiten descubrir el mundo sin depender exclusivamente de la asistencia de terceros.

2. Códigos QR accesibles: cuando el lugar se adapta

La segunda alternativa propuesta por ASAC pone el foco en la responsabilidad del espacio: es el sitio turístico, comercial o cultural quien debe brindar la accesibilidad.

En este caso, se trata de códigos QR colocados en lugares estratégicos. Al ser escaneados, el código dirige a la persona a un bot en WhatsApp que le cuenta —mediante audio o texto legible por lectores de pantalla— la historia del lugar, los datos más relevantes o lo que está observando.

Este recurso convierte al espacio físico en un entorno inclusivo, sin necesidad de grandes inversiones, pero con un enorme impacto social.

Turismo accesible: una obligación, no una opción

Incorporar estas soluciones no solo cumple con los principios de inclusión y derechos humanos, sino que también mejora la experiencia general para todos los visitantes. Personas mayores, turistas extranjeros o personas con otras discapacidades también se benefician de la información digital, clara y accesible.

ASAC trabaja activamente para asesorar, adaptar y desarrollar contenidos accesibles, especialmente para espacios turísticos, museos, centros culturales y empresas que quieran sumarse a la accesibilidad real.

Recorrer una ciudad sin ver no debería ser sinónimo de quedarse afuera.
La tecnología está, las soluciones existen y la voluntad de construir un turismo accesible debe empezar hoy.

📲 Si tenés un espacio turístico, cultural o comercial y querés sumarte a esta transformación, podés contactarte con ASAC para desarrollar soluciones de accesibilidad personalizadas.